-un día, ¡vi como el sol se ponía cuarenta y tres veces!
¿sabes?... cuando se está tan triste, a uno le gustan las puestas de sol.
-¿Tan triste estabas el día de las cuarenta y tres veces?

24 jun. 2012

Jugando al olvido

No se si fue el destino, mi capricho o tu capricho, el saber que no podíamos tenernos el uno al otro, la independencia que queremos fingir, el correr del tiempo y tu huella intacta, los recuerdos que mordían, tus mentiras que ardían. 
El estar hoy juntos sin estarlo, el mentirme y sincerarme, las heridas que jamás cerraron, y sin saber como, volvieron a abrirse, sin un fin exacto, si sanar o desangrarse. 
Y tu amor todavía me corta la respiración, pero también me hiela el alma, me da alegrías y tristezas, me ama y me desarma.
Pero dos que se quieren se dicen cualquier cosa, ay! si pudieras recordar sin rencor.